El Relato es Salvaje: La crisis del gobierno argentino, la muerte de Nisman, y las elecciones de 2015

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PC Remolacha.net, Flickr Creative Commons

El día que llegué a Buenos Aires para empezar mi intercambio, el 18 de enero, el fiscal argentino, Alberto Nisman, fue encontrado muerto en su departamento. Siendo estudiante de ciencias políticas, ya esperaba un cuatrimestre muy interesante aquí en Argentina, mirando el desarrollo del año electoral, que según me habían dicho siempre es muy fascinante y apasionante. Pero con la muerte de Nisman, me di cuenta que iba a ser testigo de una elección histórica, una elección que quizás iba a revolucionar la escena política argentina. Porque Nisman no era solo cualquier otro abogado: Nisman iba a emprender acciones legales contra el gobierno federal de Presidenta Christina Fernández de Kirchner (CFK) y su Ministro de Relaciones Exteriores, Hector Timerman por haber negociado pactos secretos con la República Islámica de Irán.

Volvemos atrasado un poquito. Toda esta historia empezó hace más de 20 años, con dos ataques terroristas en Buenos Aires. El 17 de Marzo, 1992 un coche-bomba detonó fuera de la embajada de Israel, matando a 29 personas y hiriendo a más de 250 otras. Dos años después, el 18 de Julio 1994 una bomba explotó en la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), dejando 89 muertos y más de 300 heridos. Fue el ataque terrorista más mortal de la historia argentina. Las dos investigaciones fueron asignadas a dos jueces de la Corte Suprema Argentina, pero aunque el grupo terrorista Yihad Islámico dijera haber hecho el ataque sobre la embajada, nadie fue condenado ni en el ataque de la embajada ni en el de la AMIA. En 2005, uno de los jueces, Jose Galeano, a cargo de la investigación sobre la AMIA, fue recusado por sobornar a un testigo en la investigación y quemar evidencia; ahora está esperando juicio criminal por esconder evidencia.

Entra Nisman. Fue nombrado por ex Presidente (y marido de CFK) el difunto Nestor Kirchner en 2004 para investigar el ataque de la AMIA. En 2006, Nisman acusó a algunos oficiales iranís del ataque, acusándoles de haber ayudado a militantes de la Hezbollah. Una acusación muy grave, que resultó en una investigación de la Interpol. Pero, al inicio de 2015, Nisman hacía una acusación aún más chocante: acusó al gobierno de CFK de haber negociado con el gobierno iraní, denunciando “una alianza del Ejecutivo con el terrorismo”. Nisman (y antes, el periodista Pepe Eliaschev) dijo que en 2011, CFK y el gobierno iraní habían llegado a un acuerdo, intercambiando petróleo (Argentina tiene un déficit) por impunidad de los oficiales iranís acusados del ataque AMIA. Nisman iba a dar una acusación formal en frente de un comité del congreso argentino, solo algunas horas después de que su cuerpo estuvo descubierto. Hoy, su denunció no fue aceptada por el juez federal Daniel Rafecas, pero otro fiscal, Gerardo Pollicita, que parece haber tomado el trabajo de Nisman, está apelando contra ese fallo.

El misterio de la muerte de Nisman ha agitado la sociedad argentina. Hay muchas teorías sobre su muerte que acusan todos los partidos y actores políticos en el país. Entre las acusaciones que circulan, obviamente hay algunas contra CFK, pero su respuesta fue de acusar a algunos espiones solitarios del Servicio de Inteligencia (SI) argentino. Siguiendo su teoría oficial de la muerte, CFK disolvió el SI y desclasificó sus documentos sobre el ataque de la AMIA.

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PC Julien Poitout Photography

En verdadero estilo argentino, hubo una gran marcha en Buenos Aires el 18 de Febrero para homenajear al fiscal y protestar la reacción del gobierno. Pero, a la diferencia de muchas protestaciones argentinas, la marcha de silencio para Nisman fue apolítica: los organizadores pidieron que no hubiera campañas políticas y la demonstración no respaldó a ninguna ideología o partido político. La marcha en Buenos Aires juntó cientos de miles de personas y hubo grandes marchas similares en otras ciudades argentinas y en el mundo.

Yo no soy Sherlock Holmes, no es para mi investigar la verdad de este escándalo. Lo que me interesa es cómo su muerte podría afectar a las elecciones y el futuro de la política argentina. Es una pregunta que ocupa muchos: el New York Times publicó un articulo preguntando el efecto de la muerte de Nisman sobre las elecciones y Sergio Berensztein, un científico político argentino conocido que publica informes de coyuntura política argentina, incluyó la muerte de Nisman y la marcha en sus mesuras de opinión política del 11 Marzo 2015. Tuve la oportunidad de hablar con Carlos Sanguinetti, argentino, licenciado en economía y especialista en temas cívicos, para preguntarle un poco sobre su opinión de Nisman y el efecto que podría tener sobre las elecciones de octubre.

MIR: ¿Tenés una teoría sobre lo que pasó con la muerte de Nisman?

CS: Tengo la impresión, basada en mi lecturas de los hechos previos, de que la denuncia que presentó Nisman…tenía fundamentos sólidos. En realidad esta denuncia de Nisman no era novedosa, ya que ya la había hecho el periodista Pepe Eliaschev en marzo del año 2011 al propio Nisman y a la prensa. Esa denuncia hecha pública en un ámbito institucional como es una comisión en el Congreso, hubiese causado una crisis política de relevancia y eso no le convenía ni al partido gobernante ni a los iraníes involucrados en el acuerdo. De todos modos, no tengo ni idea de quien mató a Nisman.

 MIR: ¿Que piensas de como se comporta/reacciona el gobierno en relación a la muerte de Nisman?

 CS: Los hechos hablan por sí sólos. En los días previos a morir la presidenta y su nucleo duro lo ostigaron verbalmente, no le brindaron la seguridad que le hubiese correspondido, no le publicaron en la web del ministerio público su denuncia, etc, etc. Tras su muerte, se apresuraron a decir que se había suicidado, nunca expresaron dolor por su muerte, y amenazaron / hostigaron a los fiscales que convocaron a la marcha del silencio en su honra que fue el 18 de febrero.

MIR: ¿Fuiste a la marcha?  ¿Que es tu opinión sobre la marcha, en general y comparada a otras marchas que viste o en que participaste? 

 CS: Sí fui a la marcha del silencio desde el Congreso hasta la fiscalía frente a Plaza de Mayo. La cantidad de personas que fueron me impresionó. La lluvia torrencial que hubo durante la marcha le dio unas características épicas. Casi nadie quiso irse. Ví clase media, es decir, no sólo personas del segmento económico más alto. Vi mucho respeto cívico, como nunca antes había visto en las innumerables marchas cívicas que hubo en la Argentina desde la implosión de la crisis de fines del 2001 a la fecha.

 MIR: ¿Pensás que la muerte de Nisman podría ejercer un efecto sobre las elecciones? ¿Cómo y pórque, o pórque no?

  CS: Sí creo, aunque la historia muestra que los argentinos somos demasiado cómodos y con baja cultura cívica y por tanto a veces los efectos se diluyen con el tiempo, y para las elecciones faltan varios meses. De todos modos, creo que hay varios efectos concretos:

  • La población ha percibido que hubo violencia en la muerte de Nisman, que no fue un simple suicidio, y que si bien los servicios de inteligencia pueden haber estado involucrado en la muerte de Nisman, el gobierno algo ha tenido que ver. Y en este sentido, si el actual gobierno, que en mi opinión no es realmente democrático, pensaba realizar actos de violencia política en los meses previos a las elecciones, difícilmente pueda hacerlos porque no podrá evitar ser tildado de haberlos generado adrede para no entregar el poder.
  • Instaló definitivamente la conciencia colectiva de que este es un gobierno, empezando por la presidente, no sólo autoritario sino a la vez mafioso, y que el nivel de impunidad que viene teniendo en esta década este gobierno puede destruir nuestras vidas de un momento a otro. Esto le ha hecho perder algo de intención de voto al Kichnerismo en los estratos más pobres en las grandes ciudades y conurbanos, aunque mi impresión es que esta pérdida de votos potenciales no es por sí solo decisiva. Pero lo interesante es que a la vez la conmocion que generó la muerte de Nisman, “obligó” a varios candidatos a presidentes como [Mauricio] Macri y [Sergio] Massa a hablar en contra de la impunidad y de la corrupción, problema al que ambos candidatos hasta ese entonces no lo tenían en su agenda. Mi impresión de analizar la historia de argentina es que mientras siga habiendo impunidad, Argentina seguirá siendo un país institucionalmente precario y eso a su vez le quitará un motor al desarrollo económico.
  • Los principales candidatos de la oposición percibieron este quiebre psicológico en la parte de la población que fue a la marcha y tomaron conciencia de ello y de que la “república está en juego” optaron por predisponerse más al dialogo entre partidos de la oposición. Creo que la muerte de Nisman fue lo que terminó de convencer a los partidos de centro-derecha moderada a forjar una interna electoral en las PASO (y no en las elecciones del 25 de octubre) y a los partidos de centro-izquierda a declinar sus candidaturas por lo poco que miden en las encuestas. Me parece que el más favorecido por todos los hechos que ocurrieron es el PRO de Mauricio Macri.
  • La marcha fue un espaldarazo a los fiscales y jueces a quienes les toca juzgar denuncias de corrupción política, empresarial y sindical de los 12 años de gobierno [de CFK], que hasta ahora el gobierno había conseguido dilatar y cajonear. Por eso creo que por primera vez hay chances de que algún corrupto vaya preso. Va a ser muy importante ver qué sentencia se dicta en el juicio por la “Tragedia de Once”  cuyo juicio oral empezará en el mes de junio o julio.

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El optimismo prudente de Sanguinetti parece apoyado por los sondeos de Berensztein[1], que sugieren que el 52% de la población desaprueba del gobierno CFK y que el 78% quiere que al menos algunas cosas cambien bajo la próxima administración. Los sondeos muestran que la gran mayoría de los argentinos (86%) siguió la marcha del 18 de Febrero y el 67% piensa que la demonstración era una iniciativa positiva. Finalmente, los sondeos ponen candidatos de la oposición Massa y Macri, como algunes lideres de los encuestas, quizás indicando que los argentinos están cansados del proyecto Kirchenerista, lo que parece mal para el candidato Peronista que CFK va a apoyar después de las primarias. La fuente de sondeos Ipsos publicó un sondeo que dice que el 44% de la población prefiere un voto anti-Kirchnerista, comparado a solo 23% que dice que va a votar Kirchnerista[2].

Pero, es también importante mirar la historia argentina, como lo dijo Sanguinetti. El informe de Berensztein también dice que es demasiado temprano para saber lo que va a suceder en las elecciones: solo estamos en marzo, y aunque la muerte de Nisman ahora preocupa la mente de los votantes argentinos, el estado malísimo de la economía probablemente va a recuperar el primer plano. El Kirchnerismo, heredero del Peronismo tan central a la discusión política argentina, promete un proyecto de justicia social que aunque no funcionó bajo de CFK, sigue siendo muy popular en las clases populares argentinas. Como se ve en la video que hizo Wyre Davies para la BBC sobre la imagen de CFK, ella cultiva un culto de personalidad como lo de la pareja Perón, una hyperpresidencia como la llama Berensztein. Este no es particular a CFK; la hyperpresidencia y el culto de personalidad son esencias de la democracia argentina y del Peronismo, el partido que domina la política. Todo esto también va a ejercer un efecto en las elecciones y combinado con la desorganización de la oposición, donde hay muchos lideres competitivos con partidos fragmentados y sin grandes redes de apoyo, puede sopesar el efecto de Nisman y su acusación.

Creo que tenemos que esperar y mirar el desarrollo de los próximos meses, especialmente con las elecciones provinciales y las primarias. Pero también creo que quizás, esta vez, los argentinos finalmente van a estar demasiado hartos, no solo de la economía enferma, del escandalo con los iranís, la AMIA, y Nisman, y un gobierno instable, pero también de la deshonestidad , la corrupción, el culto de personalidad, y la manipulación que caracterizaron la administración de CFK. No sé quien va a ganar las elecciones en octubre, pero espero que él, o ella, aprenderá de los errores de CFK y que podrá empezar a resolver los problemas y divisiones en la sociedad argentina.

[1] Sergio Berensztein, “El comienzo del final Una transición larga y compleja en medio de la creciente incertidumbre electoral”, 11 marzo 2015.

[2] Ipsos, Marzo 2015

[1] Sergio Berensztein, “El comienzo del final Una transición larga y compleja en medio de la creciente incertidumbre electoral”, 11 marzo 2015.

[2] Ipsos, Marzo 2015

Featured Image PC: Magali Iglesias, Flickr Creative Commons